El Almería empieza a entender que el valor de las personas es el camino para reverdecer sus laureles

Se consuma el ascenso del filial a Segunda División B tras la permanencia del primer equipo en la Liga de Fútbol Profesional

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Luis Hernández regresó 'a tiempo' para sumarse al último empujón para lograr el ascenso a la categoría de bronce

Que se anuncie a Fran Fernández como técnico del primer equipo, que se hubiese respetado antes que él fuera el que tirase hasta el final pasara lo que pasara, que se recuperase a Esteban Navarro y se rescatase a Luis Hernández para culminar la obra del filial… son cosas que deben ilusionar y de hecho ilusionan a la afición. Los mensajes de ‘Alfonso, vete ya’ totalmente sin sentido, pretendiendo que alguien abandone su casa, porque es el Almería es de Alfonso aunque se olvide o se haga olvidar interesadamente, se han visto seguidos de varios movimientos del presidente y propietario del club mirando a las personas y los acciones que las definen.

Así fue al principio y después se perdió el rumbo. Años atrás se aprovechó un descenso de Primera a Segunda para llevar a cabo una ‘desamortización’ en toda regla de técnicos de la casa, todos muy capacitados tal y como han demostrado en sus siguientes destinos. Se emprendió una marcha que enfadó a varios clubes de la capital por una política de cantera al menos discutible, pero posiblemente no conocida en todos sus detalles por el presidente. Ahí sigue teniendo un debe, y puede que se haya dado algún paso en falso, posiblemente por continuar mal asesorado, que habría que rectificar si es que está interesado en de verdad sanear deportivamente su club.

Sí, otra vez más, su club, porque si se cumple el ‘Alfonso, vete ya’, Alfonso se puede ir con él puesto, y que la UDA pase a significar Unión Deportiva Águilas, por ejemplo. Cuando se habla de ‘la venta’ del Almería no se aclara qué es lo que se vende. ¿Qué es del club, qué es de Alfonso García (además del club entero) y qué es de todos los almerienses?. A eso último vale como respuesta ‘un sentimiento’, algo que ha cuajado con el tiempo por tantos años en Liga de Fútbol Profesional, lo que se ha debido a Alfonso, indudable y paradójicamente. La hinchada se puede ver en un callejón sin salida si el presidente quiere, pero parece que no es su intención.

Lo último ha sido anunciar que seguirán muchos de los héroes del filial, pero en LFP, lo que es de justicia y agrada a todo el mundo. El deseo general en el caso de que se hubiese consumado el descenso del primer equipo era que directamente subieran a esa plaza de Segunda B el bloque de los ‘cachorros’. Finalmente ellos solos lo han logrado por méritos propios y con una fase final impecable, mostrando un grandísimo fútbol que les ha hecho superiores a todos los rivales. Bueno, eso y la épica de un gol de portero en el descuento. Este domingo se escenificó que ha habido dos realidades en el club, pero los dos objetivos que todos habrían firmado al inicio de la temporada están cumplidos.

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