Episodio de ‘El Señor de los Títulos’ con Almansa

El capitán del triplete regresa a la disciplina de Unicaja Almería tras su paso por Rumanía con la conjura de levantar copas

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Calentamiento de Jorge Almansa con una camiseta de España antes de un entreno con Unicaja en septiembre pasado

Será porque él mismo lo es, pero le interesan mucho más las buenas personas que los buenos jugadores. Esa fue la clave del pleno de títulos de hace un año, en el que salió en las tres fotos levantando el fruto del trabajo del colectivo. Se llama Jorge Almansa, y su solo nombre ya ilusiona a la afición ahorradora. Nunca dijo un adiós, sino un hasta pronto: “Siempre hay ganas de volver a Unicaja, la verdad, y yo me lo tomé así en la salida, que era un hasta luego”. Lo ha demostrado tras ver satisfecho su deseo de extender fronteras: “Tenía ganas de una experiencia, de otras ligas, tomas la decisión y lo haces, pero sabía que iba a regresar, sabía que nuestros caminos se iban a volver a juntar”.

Incluso esa marcha de un año le va a venir muy bien al club de sus amores: “Mi experiencia en el extranjero ha sido espectacular, se lo digo a todo el mundo y les recomiendo que prueben; tuve mala suerte, porque me iba a ir a Francia y luego el destino hizo que me saliera Bucarest, y lo cierto es que por voleibol y por gente, la experiencia ha sido súper completa; se puede pensar que Rumanía es difícil, pero todo lo contrario, la gente es muy abierta, me han ayudado en todo momento a ser mejor deportista, mejor persona, a ser más completo”. Agradecido a Olteanu por el asesoramiento, se siente satisfecho con su papel de ‘extranjero’: “La liga es dura, no hay límite de extranjeros, dos o tres partidos por semana… muy exigente”.

Rumanía apuesta por el voleibol y Almansa lo ha notado: “Tenía ilusión por ir a Francia, bien a Pro 1 o a Pro 2, como casi todo el mundo, por ser ligas igualadas y completas, pero en la rumana los equipos ponen mucho dinero, hay siete u ocho muy fuertes y cada partido es una batalla por los extranjeros, que subimos el nivel, y por los rumanos, que son un bloque de jugadores jóvenes y con talento”. Todo, por seguir creciendo: “Va a ser mi octavo año en Unicaja y nadie me ha regalado nada; llegué como opuesto, me fui a cuatro, luego me afiancé con un puesto en la titularidad, luego al extranjero… mi trayectoria deportiva no ha parado de crecer y estoy contento con ello; ahí se ve el trabajo y la constancia de un jugador”.

Y es que “no hay otro secreto” que pueda desvelar: “En principio tenía, a lo mejor, mis limitaciones como opuesto, cambié y tenía mis limitaciones como receptor, pero poco a poco, trabajando, trabajando, trabajando… se sube el nivel, se llega a la Selección, se viaja a otra liga… espero seguir así y que continúen llegando las ilusiones que en la vida deportiva todo el mundo quiere”. Ahora las tiene pintadas de verde tras no perder de vista ese color desde la distancia: “Claro que seguía al equipo, son todos amigos, mi familia prácticamente, y la gente de Almería, y sufría más que cuando jugaba; preguntaba diariamente cómo estaban los ánimos, con ganas de que se sumara algún título y por desgracia no fue así”.

Eso no puede volver a pasar: “Un año en blanco y nada más, volver a la senda del triunfo y de los trofeos; Unicaja siempre gana alguno durante la temporada”. Es pronto todavía, “hay que ver muchas cosas, la pretemporada, cómo es la calidad del equipo, la calidad de las personas, pero escuchado un poco los nombres y viendo renovaciones…” a Almansa se le enciende el optimismo: “No dudo de que vamos a estar peleando, dándolo todo; técnicamente se están escuchando buenos jugadores, pero me interesa más la calidad humana, es lo más importante porque los años son largos, hay momentos buenos y malos, y el compañerismo, cuando quema el balón, hace que salgan las cosas y los objetivos sean más fáciles”.

Así fue en la ‘temporada mágica’ del pleno: “Tuve la suerte de ser el capitán en el triplete, mejor temporada que esa va a ser difícil de repetir, una ilusión increíble, y pese a que Toni –Llabrés- no ha levantado este año ningún trofeo, sí es verdad que lo hizo conmigo; llevábamos los mismos años aquí, tanto él como yo vivimos los grandes momentos de Unicaja, pero por ser líbero no pudo aunque el sentir es el de que sí lo hizo a mi lado”. Los dos han protagonizado una nueva época que se puede definir como ‘dorada’: “Ya estoy pensando en repetir los triunfos que han hecho grande al club estos cinco años y desde que está en Superliga hasta ser el equipo más importante de España”. Tiene fijación en el objetivo: “Títulos”.

Jorge Almansa es vehemente y sabe que es misión compartida por el equipo y el entorno: “Hay que concentrarse en ganar, ganar y ganar, y que los títulos lleguen a esas vitrinas para hacer más grande a Unicaja, juntos, siendo ese equipo fuerte que siempre somos; todo el mundo me conoce en Almería, donde el vóley se sigue mucho tras años de éxitos en la ciudad, así que con ganas de empezar; a la afición le digo que va a ser un buen año, que vamos a montar un buen bloque y que esperamos disfrutarlo juntos, levantar títulos y celebrarlos como se merece la ciudad más importante de España a nivel ‘voleibolístico’ en todos los ámbitos, por gente que disfruta del vóley; vamos juntos para adelante por Almería y Unicaja”.

Antes tiene una misión con España: “Estoy muy contento en la Selección pese a que se hace un poco duro porque no se para durante el verano, pero esa ilusión de representar al país lo supera todo”. Si hay que sacrificarse hasta en la posición, se hace: “Habló Fernando –Muñoz- conmigo y tuve que jugar de líbero, pero como siempre hago, intento ayudar, poner mi granito de arena, y le dije que no había problema”. De nuevo está en su sitio tras incorporarse Fran Fernández: “Estuve un poco incómodo, con partidos buenos y malos, pero es normal, ayudando al equipo, que al final es el que gana; ahora, de cuatro, a tope”.

Jorge Almansa está imparable: “Los logros vendrán solos en Selección, Unicaja y carrera personal”.

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