Navidad redonda y tricolor de Piero Molducci

El técnico de Unicaja Almería pasará unas fiestas italo-almerienses con la Nochebuena en su casa y la Nochevieja trabajando

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Piero se lo pasa bien en uno de los recientes entrenamientos del equipo, siguiendo las bromas de los jugadores en pista

Es el primero en llegar al pabellón incluso en la última semana antes de conceder y concederse unas merecidas vacaciones. En los próximos días se mantendrá el ritmo en la medida de las posibilidades, ya que la mente necesita respiro, aunque no es su caso: “En los días de fiesta habitualmente me aburro”. Vive en clave de voleibol y ni siquiera en el parón navideño es capaz de desconectar del todo, pese a que lo intentará. En su afán por tener todo medido, llega “como mínimo media hora antes del entrenamiento” y ultima los detalles de la sesión que ya lleva muy pensada con antelación: “Miro lo que vamos a hacer y muchas cosas más”. Así es un Piero Molducci que concede mucha importancia a la calidad del trabajo.

Por eso tiene muy claro su deseo para el año entrante: “Le falta todavía al equipo porque hemos entrenado con 12 jugadores solo dos semanas, y en este deporte es muy importante tener un mínimo de 12 o 14; hay semanas que se ha entrenado en ocho o nueve, así que en 2018 pido tener 12 siempre, porque se entena mejor, y si te entrenas bien, el resultado es bueno”. Por lo demás, su balance es “normal” visto lo visto: “No me ha gustado mucho que siempre falta algún jugador; Israel lo esperábamos y ahora está otra vez parado un poco, falta un segundo opuesto, que no tenemos; hay un equipo con dos líberos y dos colocadores, un cambio solo por cuatro, aparte de los centrales”. La suerte no ha acompañado con las lesiones.

Es algo que, por ahora, se repite respecto a la temporada pasada, ya que debe hacer balance del año completo y no solo de la primera vuelta del campeonato: “El mismo problema, con un opuesto que además en los momentos importantes jugó peor que en todo el año, y la lesión de Israel penalizó mucho al equipo; hemos ganado mucho pero no las cosas importantes, y perdimos con Palma, que era un equipo mucho mejor que nosotros”. En lo que respecta a esta nuevo curso, “se han jugado nueve partidos bien y dos mal, se ha sido regular y en esos dos han fallado un poco uno o dos jugadores que normalmente no fallan”. Su sello propio y por el que trabaja es el de la competitividad y la mejora técnica de cada jugador.

Así es cada inicio de campaña: “Normalmente cada año cambiamos a muchos jugadores y hay que empezar otra vez con los nuevos, con imponer en su cabeza cómo yo quiero el voleibol, con poco error y con ganas, con actitud buena, pero de verdad que es importante repetir que esto pasa si se entrena bien, y eso sucede con 12, 13 o 14 jugadores disponibles porque hay competición en el entreno; si no hay eso, como ha pasado, se entrena al 60% o 70% porque no se puede hacer nada diferente”. En parte, las dos derrotas de la primera vuelta tienen algo de ello: “Nunca se prefiere perder, se gana y se pierde; Teruel y Palma han jugado bien y hemos ganado dos puntos, porque se podría haber perdido por 3-1 y 3-1”.

El italiano ve en ello “la cosa positiva”, mientras que la negativa es “llegar a esos momentos importantes así, ya que hay que jugar mejor; en los paridos clave no se ha jugado como el equipo sabe, e incluso no bien, se podría haber ganado, con lo que volvemos a la parte positiva”. Sí, la psicología también es importante llegados esos momentos: “Hablo con los jugadores para que no se produzcan bajones; no sé porqué uno tiene un 50% en ataque normalmente y contra Teruel un 0%; no depende del colocador, ni del entrenador, ni del entrenamiento, sino de él, y hablo de uno o de otro al que le pase; hay jugadores que en partidos importantes están mejor, o juegan poco o directamente no juegan, y así es el deporte en general”.

Eso también se trabaja, “en la fase regular se entrena la actitud y la cabeza para dar lo mejor en las eliminatorias”. Banquillo tiene, y así lo vio en Tarragona: “A Rubén lo veo en los entrenamientos y es un buen jugador que hizo buen partido; el problema fue Jean Pascal, al que tuvo que cambiar por molestias en una pierna, y Alex lo hizo muy bien, regular, recibiendo bien, que era donde tenía que mejorar y bloqueando también bien”. La clasificación “es perfecta” tal y como ha quedado: “Somos tres equipos, Teruel, Palma y nosotros, que podemos ganar o perder entre nosotros, de un nivel superior a los demás; en la Copa del Rey pensaré la semana anterior; la ganamos jugando un partido más y perdimos con uno menos”.

En cuanto a la Navidad como tal, no es que sean fechas que le gusten de un modo especial, pero hay que aprovecharlas para vivir los lazos familiares: “Ya son cuatro meses que no veo a mi hijo y a mi hija”. Serán días italo-almerienses, con su modo de vivir ambas culturas: “En España es diferente a Italia, ya que en Nochevieja toda la familia está junta y en Italia cada uno va donde quiere; no hay Reyes allí y la fiesta grande es Nochebuena y el día de Navidad, cuando se reúne la familia, está el árbol y los regalos debajo, ya que se dan la noche del 24, y se comen lentejas, conejo al horno con patatas, una pasta casera con caldo, que se come con cuchara y que se llama cappelletti, pandoro, panacota, tiramisú…”.

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