Almería Sostenible: la odisea que sirve de reflexión

Las jugadoras andaluzas supieron solventar los partidos al cincuenta por ciento

Voleibol femenino
Las jugadoras de Almería Sostenible reciben una charla técnica de su entrenador. (Foto de archivo: Josevi Puertas)

Parecía que no pasaban las horas a lo largo de la semana, pero por fin llegó el día 17 del pasado fin de semana, fecha en la que las jugadoras del equipo Almería Sostenible se jugaban el trabajo de toda la temporada. Esmero, constancia, sacrificio, dedicación, que les voy a contar a ustedes, pues ya se pueden hacer una idea de qué les hablo, dado que el mero hecho de situarse en cuarta posición en la tabla y con una diferencia de 4 puntos del tercero y del segundo respectivamente. Además, si le añadimos a esta sencilla ecuación la cifra de que han jugado un partido menos, nos hace resolver, obteniendo como resultado de que se trata de una magnífica labor por parte de todas y cada una de las jugadoras que han sabido resolver con solvencia sus encuentros anteriores, con sus más y sus menos, pero siempre mantenimiento el listón bastante alto como se merecen todas ellas.

Los partidos contra el Molina Voley y el C.V Sanse eran los partidos clave. Solo cabía pensar en la victoria. Eso sí, siendo analíticos, tampoco deberán perder el próximo al que se enfrentarán el próximo sábado 24.

En estos dos encuentros su cuerpo técnico debió de forzar la máquina y ponerse a pensar con prontitud, para saber a quién convocar, ejecutar los cambios en los tiempos correspondientes., ya que el viaje que realizaron no es algo muy común por el cúmulo de kilómetros recorridos, primero en Murcia, para seguidamente al día siguiente jugar en Madrid. Ello se hacen notar en el cuerpo: cansancio acumulado y estado de ánimo de cada una, nervios, estrés… Todo esto eran factores muy determinantes proclives a una probable derrota, si cometían errores, o bien alguna de sus jugadoras no se encontrase en buenas condiciones.

Así pues, con todo esto puesto sobre la mesa, llegaban a Murcia en torno a las 17:30 Para que apenas dos horas más tarde a las 19:30 el partido diera comienzo.

Tras el pitido inicial el equipo local, Molina Voley, se hacía notar bastante en la cancha empezando el partido bastante fuertes. No por ello hizo pequeño al equipo visitante, que salió a pelear en cada balón que llegaba a su terreno de juego. Pero las murcianas llegaron a tener el primer set en las manos con un 25-20. La pelea algo más seria de lo que parecía en un principio se prolongó durante el segundo tiempo de juego. El equipo visitante se vio en un momento acorralado entre la espada y la red solamente pudiendo encajar puntos directos. Otra vez por segunda vez consecutiva lo volvían a hacer, 25-20 era el resultado del segundo set.

Mejor defensa un mayor bloqueo ante los ataques del Almería y como no un juego bastante fluido donde los fallos apenas se perciben cuando se juega en casa. De esa manera, como si de un equipo de conservatorio se tratara, comenzaban a entonar una bella obra de arte para ellas. Sin embargo, agonizante y trágica para las rivales contrarias, pues, sometidas a una gran presión y nervios, hacían que algunos fallos aparecieran en el tercer set para el equipo que había viajado con el objetivo de arrancar tres puntos más y seguir subiendo puestos en la tabla. No fue así y la tragedia se mascó en menos de 40 minutos cuando el equipo murciano obtuvo el triunfo en el tercer set con 25-17.

Las de Almería se dirigieron al vestuario para pensar y meditar sobre los hechos que habían acontecido. Al salir de las duchas se pusieron en marcha nuevamente dirección Getafe para hacer noche allí y al día siguiente jugar contra su otro rival en San Sebastián de los Reyes.

Llegó la mañana del domingo 18 tras unas pocas horas de descanso que apenas se dejaron notar en los físicos de las jugadoras. Se encontraban en muy poco tiempo frente a otro rival. No todas las que habían jugado el día anterior pudieron subir a la comunidad madrileña, su lista de convocadas se encontraba mínimamente reducida. Con el número 7 receptora Gazquez Laura, con el 3 Gámez mar, Líberos con el 12 Ruiperez Elia y 10 ortega cristina. Colocadoras con el 12 López cristina 4 Tristán Yolanda. Centrales con el 9 Martínez mar, 14 Navea Rocío y con dorsal 18 González Mariola. Opuestas con el 2 Rodríguez Beatriz con 13 Benítez Inés.

El C.V Sanse les recibía en el polideportivo Eduardo López Mateo. Comenzaba así el partido tras una fatídica derrota que arrastraba de la jornada anterior el equipo del Almería, nuevamente actuando como visitante durante dos jornadas consecutivas en localizaciones diferentes.

Durante el primer tiempo de juego que se disputó durante un tiempo prolongado el equipo visitante lo ganó obteniendo 21-25.

El segundo set fue llevado a cabo con algo más de soltura por las jugadoras de la costa mediterránea, ya que en poco tiempo comenzó a puntuar efectivamente cada uno de los puntos que tenían oportunidad.

Era entonces en el último set cuando, nuevamente, la tensión del partido anterior volvió a aparecer. Algunos pequeños errores se cometieron haciendo que fuera un tiempo de juego bastante embrutecido donde el más mínimo fallo llevaría otra vez a escuchar la sintonía de la debacle.

Gracias a los cambios efectuados a su debido tiempo y a la templanza de las jugadoras del equipo visitante, la sintonía no se iba a repetir. 21-25, como en el primer set, y para casa con una victoria, pero quizás con un sabor diferente al de la semana anterior.

Es tiempo de meditar, pararse a pensar y, por supuesto, analizar, ya que la victoria del Albolote al Kiele Socuéllamos hace que lo mantenga en tercera posición y, en el caso de la posible victoria, el próximo sábado ante el Albolote quedarían cuartas de grupo, haciendo que gran parte del trabajo esfuerzo y dedicación por parte de sus componentes se vea afectado en el animo de ellas.

Aun así debe quedar claro que en esta ciudad hay un equipo femenino de voleibol de grandísima calidad y sirve como lección aprendida todos los capítulos anteriores de esta temporada, para seguir creciendo, todas en conjunto. Caminando juntas de la mano. Para que de esta manera, cuando se vuelvan a presentar los vientos de tormenta, no se rompa el equipo y sepa ser flexible. Como el mástil de una bandera que se dobla, pero que siempre sigue en pie.

Deja tu opinión