Verde muy esperanza el de Unicaja Almería

Derrota tras ir dominando por 0-2 a Benfica en su partido de presentación, achacable a la falta de rodaje y la carga física

voleibol partido amistoso
Ataque de Benfica con el bloqueo del colocador ahorrador Ignacio Sánchez en el Pabellón 2 del Complejo Da Luz

Lo de menos es el resultado, algo que en muy pocas ocasiones se puede decir en el deporte profesional, pero esta vez es perfectamente aplicable. Por supuesto que habría gustado ganar, sobre todo después de haber dominado el marcador siendo capaces de mantener un duro pulso durante dos sets. Sin embargo, el ambiente en el autobús de regreso a Almería era el de ‘misión cumplida’, el de haber pasado con nota el test del punto álgido de la pretemporada. Unicaja Almería coge cuerpo, empieza a funcionar como un equipo sólido y recarga hasta el máximo el depósito de la motivación. Muchísima igualdad entre el Benfica y el cuadro ahorrador, los dos con una gran carga física a cuestas, ambos titanes disputándose cinco sets.

Entre dos grandes formaciones nunca cabe la palabra ‘amistoso’ en su plenitud y eso fue lo que se vio en la última de las tres acciones conjuntas previstas en la agenda de la visita blanquiverde, si bien la deportividad sobre la cancha y la gran cordialidad fuera de ella supusieron las notas más significativas. En relación a la propuesta ‘voleibolística’, espectáculo a base de calidad y esfuerzo dedicado a la fiel afición lisboeta que acudió a presenciar el partido de presentación del conjunto dirigido por José Jardim. Los campeones quieren seguir siéndolo este año, y por ello se ‘alían’ con Unicaja Almería, sabedores de la exigencia que supone trabajar y medirse al mejor equipo de la historia de España, con el que comparten valores.

En cuanto a la historia del encuentro definitivo, disputado tras dos sesiones muy intensas tanto jueves como viernes, a los de Piero Molducci se les notó la falta de rodaje propia de la fecha, ya que era la primera vez que se enfundaban la elástica de juego desde el regreso de las vacaciones, y cansancio tanto por la carga física, fundamental para afrontar la llegada del inicio de temporada, como por llegar a 14 sets en tres días consecutivos. A esto debe sumarse el balón, distinto al que se utiliza en España, como siempre en citas internacionales, elemento muy a tener en cuenta a la hora de valorar la precisión. En el otro lado de la balanza, la convicción de haber jugado bien pese a todo, y las sensaciones que se tienen y transmiten.

Y es que no solo está la ‘comodidad’ dentro de pista, sino lo que el equipo puede transmitir hacia fuera de ella, y en ambos casos la lectura es muy alentadora. El máximo anotador del partido fue Thiago Maciel, con 22 puntos, seguido por Jorge Almansa con 21 y por el jugador local André Lopez, que se fue hasta los 19. En el aspecto de anotación cabe destacar que cinco jugadores ahorradores superaron la barrera de la decena de puntos. El 49% de acierto en ataque del nuevo opuesto verde es muy significativo, así como el 46% de Jean Pascal por el centro y el 43% de Almansa, todos atacando muchos balones servidos principalmente por Ignacio Sánchez, si bien también dispuso de algunos minutos el joven Rubén Lorente.

En labores de recepción, gran papel el de Mario Ferrera en su nuevo rol de líbero, firme ante la presión del saque lisboeta, 116 en el cómputo global del encuentro. Funcionó bien la alternancia en esa posición, con Artés cuajando un gran choque actuando en la defensa. Unicaja cometió 12 errores en el saque con tres puntos directos, uno de Monfort, que arriesgó mucho en todo momento, y dos firmados por Jorge Almansa. Borja Ruiz se anotó cinco bloqueos, muy bien secundado por los cuatro de Jean Pascal, misma cifra que logró el propio Monfort, que busca en todo momento responsabilidad. Significativos son los tres de Thiago Maciel, que al tremendo ataque que empieza a lucir suma sacrificio por el equipo.

Los dos primeros sets acabaron del lado de Unicaja tras ofrecer unas muy buenas prestaciones (19 puntos de ataque en ambos, 3 y 4 de bloqueo respectivamente). Se logró en los dos una buena transmisión bloqueo-defensa, con buena recepción y mucha actitud hacia la victoria. En el primero, la secuencia de puntuación fue de 5-8, 15-16 y 19-21 hasta el 23-25 final, con control permanente de los verdes. En el segundo se remontó un 8-5, un 16-15 y un 21-20, manteniendo el tipo para irse hasta el 27-29 que establecía el 0-2 en el marcador. El tercer set, determinante, se perdió por errores en contraataque, con un gran bloqueo por parte de Benfica, pero con idéntica igualdad (8-7, 16-15, 21-19 y 27-25).

El cansancio se iba acumulando y el cuarto set se cedió por bajada en recepción, lo que imposibilitó fluidez en la construcción de ataque. Pese a ello se comenzó por delante para acabar cediendo (6-8, 16-12, 21-18 y 25-20) cuando Benfica logró abrir brecha en el marcador, si bien se luchó y se echó el resto para impedir un tie-break que iba a resultar muy duro. De hecho, ya se llevaban dos horas casi exactas de juego para cuando se decidió el partido. Físicamente ‘off’, Unicaja no escatimó en garra y pese a ir por detrás desde el principio (5-2), mantuvo el tipo según avanzaba el set (10-7) e incluso se acercó algo más (12-10), pero cedió al final por 15-13 en dos horas y cuarto de vibrante carga de optimismo.

FICHA TÉCNICA

SL Benfica (3): Hugo Gaspar (9), André Lopes (19), Flavio Soares (17), Miroslav Gradinarov (11), Marc Honoré (7) y Tiago Violas (4), más Ivo Casas (líbero). También jugaron Milija Mrdak (8), Filip Cveticanin (11), Dusan Stojsavljevic (8) y Ary Neto (líbero).

Unicaja Almería (2): Ignacio Sánchez (2), Borja Ruiz (12), Jean Pascal (10), Jorge Almansa (21), Javier Monfort (14) y Thiago Maciel (22), más Artés (líbero). También jugaron Rubén Lorente (-) y Mario Ferrera (líbero).

Parciales: 23-25 (27’), 27-29 (34’), 27-25 (32’), 25-20 (26‘) y 15-13 (16‘).

Árbitros: Pedro Pinto y Nuno Maia.

Incidencias: Partido amistoso que sirvió como presentación del Sport e Lisboa Benfica ante su afición, disputado en el Pabellón 2 del Completo Da Luz de la capital portuguesa ante medio millar de espectadores aproximadamente.

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