El Almería se lava la cara para cerrar la semana

Los rojiblancos empatan frente al Real Valladolid un partido en el que tuvieron más intensidad y en el que hubo igualdad

Almeria Valladolid
Verza es abrazado por Rubén Alcaraz mientras celebra el gol que adelantó al Almería (Foto: JL Matarín)

Había que limpiar la suciedad en las sensaciones de la UD Almería y se hizo. Los rojiblancos, al contrario que en los dos partidos anteriores, recuperaron la intensidad en su juego y fueron protagonistas de un encuentro igualado frente al Real Valladolid. Poco después de comenzar, Veza adelantó a los almerienses, pero Mata empató de panalti, antes del descanso, para que se viera un desenlace con alternativas, sin orden y con un reparto de puntos justo.

Ramis tenía que reestructurar el once inicial como consecuencia de las bajas de Morcillo y Pozo, que fueron expulsados en la jornada de entresemana. Por ello, el técnico decidió que Joaquín Fernández formase pareja con Owona y que Rubén Alcaraz entrase en la medular. Por lo demás, todo se mantuvo del mismo modo que en la última derrota.

El reto para este partido no era complicado: mejorar la imagen de los últimos compromisos. A peor era imposible ir, pero lo que no se esperaba era un arranque tan intenso de la UD Almería, que acabaría derivando en el primero de los goles que se vieron durante la jornada. Solo había pasado un minuto de juego cuando los rojiblancos había provocado un córner a favor, donde, en el rechace, Verza apareció en la frontal para empalar el esférico y ponerlo lejos del alcance de Masip. Era el 1-0.

Ya echaban de menos los aficionados festejar un gol de su equipo y, como no podía ser de otro modo, el éxtasis llegó a la grada, puesto que el manchego hizo un golazo y servía para comenzar de la mejor manera posible.

De todos modos, si alguien pensaba que un tanto tan tempranero iba a acomplejar al Real Valladolid se equivocaba. Los pucelanos no tardaron en generar peligro, de hecho, no había pasado ni un minuto desde que el balón besó la red cuando Gianniotas golpeó contra el palo.

Conforme los minutos pasaban se iba viendo claro que se estaba procediendo al desarrollo de una confrontación de ida y vuelta. El Almería tenía a favor el resultado, pero los visitantes no se rendían. Todos estos ingredientes hicieron un plato en el que protagonizaban las alternativas para ambos, aunque sin que fuera necesario el trabajo de los porteros.

Hasta el momento, pese a tener presencia en las inmediaciones del área almeriense, el Valladolid no había dado una sensación clara de peligro como para que llegara el empate. En esas, entre las sucesiones de carreras hacia el área contraria de ambos contendientes, el colegiado señaló un dudoso penalti favorable a los de Luís César Sampedro. El encargado de materializar la pena máxima fue Mata.

La llegada del 1-1 sirvió para que el choque se rompiera más y el centro del campo desapareciera por completo. Los equipos no tuvieron complejos a la hora de lanzarse de forma directa, lo que provocó un envío a la zona ofensiva que Fidel remató, de cabeza, por encima del larguero. Se trataba de la última jugada destacable antes de que llegara el descanso.

En este encuentro el aumento de intensidad del cuadro de Luís Miguel Ramis era evidente, nada tenía que ver con la ligereza del día de Vallecas. Tras la reanudación, esta apreciación se pudo seguir comprobando. Al igual que se vio que el guion no tenía intención de cambiar y que esperaba un segundo acto en el que los dos siguiesen saliendo rápido en busca de crear algo más de peligro.

Después de un inicio de segunda parte en el que el Real Valladolid metió miedo por sus continuos centros al área, la primera acción que sí estuvo a punto de acabar en gol fue para los locales con un disparo de Juan Muñoz que Masip se encontró y tuvo la fortuna de poder despejar. El delantero cedido por el Sevilla llevaba poco tiempo sobre el rectángulo de juego y tuvo que entrar porque Pablo Caballero se quejaba de unas molestias —llevaba haciéndolo desde el último tercio del primer periodo— que le impidieron continuar jugando.

Alcanzado el último cuarto de hora era imposible poder designar a un dominador claro. Ninguna de las plantillas podía imponerse a la rival, aunque los hombres de Ramis tenían algo más de posesión y de intención de poner en apuros al meta visitante. Eso sí, al igual que René, Masip, salvo en la que le sacó a Juan Muñoz, se había convertido en un espectador más.

La llegada de los cambios tampoco rompió la igualada ni hizo que uno se posicionara por encima. El entrenador local dio entrada a Pervis Estupiñán y Marco Motta, por lo que la profundidad de su juego se vio incrementada. Sin embargo, los disparos brillaban por su ausencia.

El que sí creo peligro e hizo que llegara la parada de la jornada en la Liga 1|2|3 fue el Real Valladolid. Y es que, en el minuto 81, el cuero acabó en la posición de Jaime Mata, que con un movimiento de delantero se zafó de su marcador, y René se estiró de una forma espectacular para que, con la ayuda del larguero, esa finalización no acabara suponiendo que los almerienses se pusieran por debajo en el electrónico.

Lejos de que el miedo por esa oportunidad visitante hiciera que a los locales les temblaran las piernas, los futbolistas, arengados por los 7.260 espectadores que estaban en la grada del Estadio de los Juegos Mediterráneos, se lanzaron hacia arriba y protagonizaron una serie de córner que tuvieron que ser despejados por los zagueros cuando los remates buscaban portería.

El partido murió igual que se había desarrollado: con la ida y vuelta como protagonista. No estaba siendo acto para cardiacos y el pitido final llegó acompañado de un calentón de Fidel que, sin venir a cuento, agredió a un jugador que había realizado falta sobre Juan Muñoz. Esto hizo que los aficionados pitasen al futbolista mientras se marchaba hacia el vestuario.

Después de esto, el 1-1 fue una realidad, hubo un reparto de puntos justos, según lo que se vio sobre el césped, y el Almería pudo limpiar la imagen de las derrotas ante Huesca y Rayo Vallecano.

Ficha técnica:

UD Almería: René; Fran Rodríguez, Owona, Joaquín Fernández, Nano; Mandi, Verza (Marco Motta, min. 75), Rubén Alcaraz, Nauzet Alemán (Pervis Estupiñán, min. 69), Fidel y Pablo Caballero (Juan Muñoz, min. 48).

Real Valladolid: Masip; Antoñito, Kiko Olivas, Deivid, Ángel; Borja Fernández, Gianniotas (Hervías, min. 61), Anuar, Míchel (Toni Villa, min. 75), Óscar Plano (Iban Salvador, min. 69) y Mata.

Goles: 1-0, min. 1: Verza. 1-1, min. 36: Mata (p).

Árbitro: Vicandi Garrido, del colegio vasco. Amonestó a Juan Muñoz por parte de la UD Almería, así como a Borja Fernández, del Real Valladolid. Además, expulsó a Fidel, en el minuto 93, por agredir a un jugador del cuadro visitante.

Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de la liga 1|2|3. El encuentro se disputó en el Estadio de los Juegos Mediterráneos y contó con la presencia de 7.260 espectadores.

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