URA Clan no puede crecer al ritmo de su demanda

Daniel Ozán, responsable del Área Social de Unión Rugby Almería, desvela el interés de asociaciones y particulares

rugby inclusivo
De izquierda a derecha, José María Pertíñez, Cristóbal Moya, Daniel Ozán y Miguel Palanca, en Vitoria

El pionero ha sido el club unionista, pero en no pocas ocasiones se ha dicho que no se quiere ser el único. El deseo de URA de cada vez más inclusión en todos los deportes ha tenido respuesta en el suyo mismo, en el rugby andaluz, y esta temporada están surgiendo iniciativas similares. Para los cruzados será la segunda campaña, celebrando un primer feliz aniversario, siempre con criterio: “Poquito a poco porque es algo que hay que plantear así; estamos creciendo y lo queremos hacer bien, dando los pasos firmes”. Por eso no se sacrifica la calidad ante la alta demanda: “Hay gente que ha venido nueva y estamos contentos por ello, pero además otra mucha, a título particular o con asociaciones, que se quiere incorporar”.

La capacidad es la que es, y Daniel Ozán, directivo encargado del Área Social de URA, recuerda que el ritmo es el que se puede: “Es una tarea voluntaria, no se le cobra a nadie, y la gente que está a cargo no percibe nada, además de que está en función de que tengamos espacio y material, así que en ese ritmo es como vamos creciendo”. Precisamente el sitio en el que ubicarse no estaba claro y por eso ha habido un ligero retraso en el comienzo: “La dificultad fue la del campo, pero bueno, empezamos por fin en El Toyo, que son unas instalaciones bárbaras; nos encantan porque los niños están cómodos, con sus vestuarios, todo impecable, el mantenimiento del campo impecable también…”.

A esto se añade que “es un lugar seguro y que es cercano, en las afueras pero accesible para los padres; ha comenzado la diversión y estamos metidos en el desarrollo del tema de una forma espectacular”. Lo de los padres resulta algo fundamental para URA Clan: “Vienen con chándal y participan con los niños en los mismos ejercicios, ya que es un momento en el que olvidarse de todo y disfrutar, solo disfrutar, y de hecho los mismos monitores tenemos que tener atención para que nada falte, pero nos divertimos también todos juntos”. En la buena marcha, lo dicho, se le da protagonismo a los padres, fraguándose mucho de lo que después se hace realidad en el famoso tercer tiempo.

Es algo inherente al rugby, y se aprovecha enormemente: “Ya sabemos que es una ‘obligación’ que se disfruta y que se hace incluso después de los entrenos, así que terminamos la jornada y vivimos eso de unir más a los compañeros y a los adversarios, comida, un zumo… y estar ahí las familias en un intercambio de opiniones, quedando para juntarse otro día, los padres se ofrecen para lo que haga falta, proponiendo alguna salida… hay algunas comisiones de padres que se van formando y que interactúan con la escuela, porque el corazón del rugby está en el tercer tiempo y de él sale gran parte de la organización que se hace, contando siempre con el apoyo de esos padres”.

Almería se fija en los mejores, aprende, mejora y aplica, con un reconocimiento cada vez mayor: “En Vitoria hemos aprendido mucho a nivel organizativo; hay muchas formas de encarar la actividad, con pequeñas diferencias pero que son también significativas; miramos lo que se está haciendo en Argentina, en Italia, en Escocia, en Irlanda, en el mismo Vitoria, y de todo eso hemos ido cogiendo lo mejor viendo que no estamos lejos de lo que se está haciendo, lo que nos pone contentos porque estamos bien encaminados y nos anima a seguir; no hay que dar ningún paso atrás, todo lo contrario, sino continuar por el mismo camino y tirar para adelante, hacer de esto algo más grande todavía”.

Unión Rugby Almería es el ejemplo pese a las trabas, siempre fiel a lo que es el rugby: “Esto realmente, como lo dicen, hay que vivirlo; no me salen palabras cuando tengo que describir algo relacionado con el rugby, infinitos amigos que son para toda la vida; este deporte tiene eso, respeto, valores, educación, y es algo que quiero transmitir a mis hijos y en la escuela, como responsable de los Sub-12, y en URA Clan Infantil como monitor y en URA Clan Senior como uno de sus miembros; lo decía Enzo, que al rugby se juega primero con el corazón, después con la mente y por último con el físico; para jugar no hace falta tener un balón en las manos, sino tener un buen corazón”.

Es lapidario Daniel Ozán: “Para ser un buen rugbier primero hay que ser una buena persona”. A día de hoy URA Clan cuenta con 65 niños, la mayoría con diagnóstico por alguna neurodiversidad, pero sin distinción ninguna a la hora de hacer los grupos, salvo la edad: “A la hora de jugar y de hacer los ejercicios son todos iguales, todos disfrutamos por grupos en función de las necesidad y la edad; una vez aquí nadie tiene ningún problema, y es lo bueno que tiene, el que se olvidan de todo”. De hecho, los principales demandantes son los chicos: “Se tenían muchas ganas después de haber vivido en Vitoria el Mundial de Rugby Inclusivo, pero es que los propios niños se lo pedían a sus padres”.

Cada uno con su forma de expresarse se dirigía hacia sus progenitores con la palabra ‘rugby’ como común denominador, “y el entusiasmo por reiniciar de nuevo ha sido enorme”. Se cuenta con la ayuda de Decathlón, que ha cedido mucho material, y con el dispositivo humano de URA: “El apoyo del club es total para esta iniciativa que nació de entre el presidente Miguel Palanca y José María Pertíñez, y que ahora cuenta con seis monitores, un psicólogo, dos educadores, una logopeda y una terapeuta ocupacional, más los veteranos; y es que el grupo de los Lomos Plateados siempre ha estado y sigue estando, tanto en infantil como en mayores, y se logra que esto sea lo que es el rugby en verdad, una familia para estar juntos y apoyarse”.

La consolidación del proyecto es una realidad y viene dada “por muchos sectores que lo tienen en cuenta para futuro”. El presente ya está aquí, en todo caso: “Ahora mismo se están formando equipos de rugby inclusivo en El Ejido, Adra y en toda Andalucía; URA ha sido el primero, estamos a la cabeza de este tema pero encantados de que se sumen otros clubes, ya que es lo que se necesita para hacer pequeñas concentraciones y jugar partidos o las propias actividades con otros compañeros”. En ese sentido, URA Clan Senior comienza a hacer entrenamientos más serios desde este mismo sábado pensando en competir, “con un dinamizador que debe ser jugador de rugby por cada jugador con discapacidad”.

Deja tu opinión