El niño adelantado de la clase da una lección más

Cree que mentalmente siempre hay que estar preparado, cada uno saber el rol que tiene y ayudar al equipo del mejor modo

superliga masculina de voleibol
Rubén Lorente se divierte mucho en los entrenamientos en pista con Unicaja Almería

Va a ser un grande de España, eso lo sabe todo el mundo, aunque precisamente él mismo es el primero que no se precipita. Rubén Lorente podría estar jugando de titular en cualquier equipo de la Superliga, pero no por ello da su suplencia en el conjunto ahorrador como algo que le ralentice. Cuando le toca, siempre está listo, y así seguirá siendo en adelante, porque quedan muchas batallas por librar, las más importantes, y no hay nada escrito con anterioridad: “Yo la verdad es que me encuentro muy bien, físicamente me encuentro perfecto, ahora empezamos con descarga y transferencias para la Copa del Rey, para ese plus de explosividad, y mentalmente siempre hay que estar preparado y centrado”.

No solo se refiere a los minutos en los partidos, sino al día a día de los entrenos de un bloque cada vez más compacto. Lorente es claro cuando lo expresa: “Cada uno saber el rol que tiene que cumplir y a partir de él ayudar al equipo de la mejor manera posible”. En ese sentido, un ejemplo está en el último partido frente a Ibiza por su salida ‘inteligente’ a pista en el segundo set: “Desde fuera se ven muchas cosas, más cosas diría yo que desde dentro, puedes analizar más fríamente, y cuando salí con Chema Castellano tenía un poco el papel de revulsivo, de cambiar la actitud, la dinámica, ya si no se puede remontar ese set, y estuvimos cerca, está bien la reacción, pero al menos ya entras con otra mentalidad al siguiente”.

El joven colocador ahí dejó su trabajo para que Unicaja Almería tuviera la base de un ‘nuevo partido’ y firmara un doble 25-12: “Se entró al tercer set con otro ánimo, recuperando esa garra, que por momentos parecía que estábamos un poco bajos, y el papel yo creo que dio su resultado”. Solo los adelantados comprenden que de toda situación se pude sacar provecho: “Desde el banquillo también ves el juego, claro, lo analizas, ves lo que está pasando, y tratas de que una vez que entras no cometer los mismos errores que se estén dando, intentar buscar una solución a sus aciertos”. Mente en parte de entrenador, Rubén siempre está metido en juego, desde dentro o desde fuera, y si le toca entrar puede cambiar el guión.

Una vez en pista cumplió con lo que venía observando: “Salí pensando que tenía que jugar al primer tiempo, fijar al central, y Manu Parres, que es un gran jugador, hizo un grandísimo partido y me alegro muchísimo por él, porque se lo merece, la verdad”. Pero ese modo analizar en frío también se puede hacer a posteriori, y es obvio que hay que hacer lectura de la doble remontada consecutiva: “Yo creo que hay que sacar la parte de aprendizaje de las dos, tanto la negativa, ver los errores que hemos tenido, el intento de reacción que tuvimos en el segundo set, ver en qué mejorar, y la positiva de saber reaccionar todos como equipo, saber sacar el partido hacia delante, como ya pasó en Vecindario”.

Las conclusiones que se saquen de todo ese análisis no pueden ser en vano: “Hay que tomar ya esos matices que nos den otro pasito más, porque la Copa ya está aquí y este sábado tenemos otro partido muy duro”. Se visita a Urbia Voley Palma, que ya no está a un partido de distancia, puesto que se ha ido de cuatro respecto a los verdes: “Obviamente hay que ganarle de todas maneras en los play off, pero no es lo mismo ir allí, jugar un partido, y en el supuesto de que se pierda, ya has perdido los dos de fase regular contra ellos; más allá de la lucha por la primera plaza o recuperar esos puntos está la moral de saber de que puedes ganar allí, que puedes plantar cara y de que estamos tres equipos con el nivel muy parejo”.

A Rubén Lorente le parece un buena opción recordar y hacer recordar que “va a ser muy duro para el que quiera llevarse los títulos”, con el añadido de ambos se podrían ver las caras de nuevo justo una semana después: “Podría ser como un pequeño aperitivo de lo que vendría en la Copa y obviamente la moral que te daría ganar ese partido se va a notar, tanto en los dos supuestos tenemos que saber sacar lo positivo y que nos afecte de la menor manera posible un mal resultado, que esperemos que no se produzca, o tomarlo como un impulso si se produce la victoria”. Él confía en su primer título: “La expectativa siempre es alta, hay muchas ganas y mucha ilusión por luchar esta Copa y por competir el título”.

Claro, eso no encaja con su orden mental así a la ligera: “También hay que ser cautos e ir poco a poco con los pies en el suelo, pensando en los partidos que tenemos antes de pensar en el posible título”. Lo reciente, ayuda: “Es bastante notorio que perdimos los dos sets al final de manera más o menos igualada y que en el tercero y el cuarto fue una historia totalmente distinta, en cuanto hicimos las cosas mejor, cambiamos, demostramos que el partido lo decidíamos nosotros, por así decirlo, y el tie-break también tuvo una tónica similar”. Se llama trabajo, mucho más intenso desde hace un mes: “Sí se nota, ha habido subidón en el nivel y en la calidad del entrenamiento, y es fundamental para ganar los partidos”.

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