Piero, peligro en el Pablo Herrera de Mediterráneo

El entrenador de Unicaja Almería, al que no le gusta nada el pabellón del sábado, avisa: la concentración debe ser máxima

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Piero Molducci sigue con atención el desarrollo de un entrenamiento de esta misma semana tras el debut liguero

Lo de Molducci llega bastante más allá de la simple mirada y se va demostrando temporada tras temporada. Lo que le importa es el funcionamiento como equipo, pero el trabajo de técnica individual que realiza jugador a jugador es la base sólida sobre la que luego levantar el bloque. Desde que llegó a España, siempre a bordo de Unicaja Almería, ha dado giros de tuerca para ‘apretar’ lo justo, algunos sobre la misma posición en cancha de sus hombres. No es sencillo jugar de otra cosa si toda su vida deportiva anterior se ha desarrollado en un puesto, pero Piero analiza y propone: “Yo miro lo que puede hacer técnicamente un jugador, como Almansa, que era el mejor defensor y receptor del equipo pero jugaba de opuesto”.

No es el único ejemplo, y ahí está el rendimiento del cartagenero, sino que ahora está en boga el ‘camino’ emprendido por Mario Ferrera: “Está trabajando bien y con tiempo puede mejorar siempre; ahora está en un proceso en el que tiene que aprender muchas cosas en un camino que no es cosa rápida, y pienso que puede hacerlo muy bien”. La actitud del jugador es la mejor, y eso es clave: “Cuando uno cambia de receptor-atacante a líbero, al principio no es fácil porque le falta el ataque, le falta el bloqueo, le falta el saque… le falta todo esto, y además el líbero es difícil porque tiene que mentalizarse solo para recepción y defensa y no para otra cosa”. La labor del que viste distinta camiseta es fundamental en un equipo.

Sin embargo, es una posición ingrata: “Un atacante puede recibir regular y atacar bien y con eso ha jugado un buen partido, pero de un líbero se miran solo los números de la recepción y la defensa”. Por eso las estadísticas son más ‘duras’ con estos jugadores, parece que hechos de otra pasta. En dicha transformación cuenta con la experiencia cercana de haber cambiado a Alejandro Fernández, uno de los protagonistas del triplete compartiendo fondo de cancha con Toni Llabrés, que llegó el año anterior a Unicaja siendo receptor: “Pensé desde el principio que podría jugar de líbero porque tenía una buenísima recepción y al final se puso como el mejor de la liga”. Dos líberos en pista y se ganó la liga dos años seguidos.

El sistema de Molducci ha funcionado, “miro las características y después decido cómo puede jugar uno u otro”, asegura antes de centrarse en su próximo rival, un Mediterráneo complicado: “Es un equipo que ha ganado a Tarragona 0-3, tiene a Andy Rojas, que ha jugado también aquí, otro cuatro que es un buen jugador –Miguel Ángel Villasmil-, el colocador del año pasado –Manuel Navarta-… un equipo bastante peligroso que en su casa normalmente juega mejor que fuera”. En referencia a ‘su casa’, es contundente el italiano sobre el Pablo Herrera: “No es un pabellón, no se sabe que es, es una nave pequeña, cerca de la playa, en invierno hace muchísimo frío, ahora pienso que no, tiene poca luz, y rara…”.

El técnico ahorrador advierte de que “no es fácil jugar en ese pabellón, tiene un suele de goma, faltan 3 o 4 luces y no las cambian… no sé cómo los dejan jugar allí”. Ante esto, y ante la calidad de los jugadores adversarios, la directriz es la de no bajar de la máxima marcha: “Nosotros siempre tenemos que mantener toda la concentración, estar así durante todo el partido, como siempre”. Analizados los detalles de Mediterráneo, las claves las tiene claras: “Miramos este equipo cómo juega, y juega muchísimo sobre Andy Rojas, que es el mejor jugador que tienen, el opuesto –Sergio Marco- no ataca mucho, al centro la distribución es regular –con 13 puntos de Víctor Méndez, el colocador no es malo…”.

En resumen, Piero Molducci advierte de que “es un equipo que recibe bien y que siempre es peligroso en su casa”. No se espera un fin de semana plácido: “Hay que jugar siempre al máximo, porque si nosotros jugamos al máximo tenemos un equipo mucho mejor que Mediterráneo, pero si bajamos a un 70 u 80 por ciento el equipo se igualará mucho”. Vale como referencia el choque disputado frente a CV Melilla, pero no del todo: “El debut fue con bastante buenas sensaciones contra un equipo que pienso que es bueno este año, jugamos muy bien los finales de set, que es importante que cuando se llega al punto 18 o 20 se juegue así, sin cometer errores, pero un partido no hace la historia y hay que mirar un poco más”.

Lo que sí se vio es que sobre pista tenía muchos galones con sus tres capitanes siendo determinantes: “Son tres jugadores que llevan toda la vida aquí, yo los conozco bien y ellos me conocen a mí, son el alma de este equipo, porque otros jugadores cambian y ellos siempre están aquí, saben cómo es el trabajo y es una cosa importante”. Jorge Almansa, Borja Ruiz y Mario Ferrera son un triángulo que va a dar alegrías: “Depende de la experiencia porque llevan aquí tanto tiempo que conocen a todo el público, saben todo, y eso se nota en un equipo, ya que cuando cambias cada año los jugadores nuevos tienen que adaptarse es evidente que ellos no tienen ese problema”.

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