La música del Almería sigue sonando desafinada

Segunda derrota consecutiva de los rojiblancos en un partido que se puso cuesta arriba al ser expulsado Morcillo

Rayo Almeria
Morcillo pelea con un futbolista rival para hacerse con la posesión del esférico (Foto: LFP)

Si la idea de la UD Almería era pasar de la debacle a un sonido melódico en forma de buen juego y eliminación de errores, el Rayo Vallecano le devolvió a la realidad. Los rojiblancos estuvieron desafinados y, pese a un ligero aumento de empaque, concedieron fallos que acabarían derivando en la segunda derrota consecutiva. Morcillo fue expulsado al filo del descanso y puso más complicado un partido que se decidió con un gol tras córner mal defendido por los visitantes.

Luís Miguel Ramis, en la rueda de prensa previa, advirtió de que habría cambios y cumplió. El entrenador decidió realizar una mini revolución en nombres y posiciones, puesto que devolvió a Pozo a la zona del engancha, dio entrada a Nauzet Alemán en la banda derecha, sentó a Fidel para meter a Pervis Estupiñán e hizo lo propio con Joaquín Fernández, que se quedaba en el banquillo para ver jugar a Morcillo y Owona. Así mismo, Pablo Caballero era el delantero, ocupando el lugar de Juan Muñoz.

Lo que se pedía era más intensidad que en la derrota frente al Huesca y se cumplió, en parte. Los almerienses iban a la presión, pero no eran capaces ni de hacer daño ni de evitar acercamientos locales. Es cierto que la imagen inicial era distinta, al menos se peleaba, sin embargo, a los 9 minutos llegó la primera intervención de René a un remate de Raúl de Tomás.

El peligro del Rayo Vallecano estaba llegando por su zona derecha, es decir, por la izquierda defensiva de la UDA. Allí estaban Nano y Pervis Estupiñán, que, a priori, deberían asociarse mejor por el hecho de ser laterales ambos. Lo que estaba viéndose sobre el césped del Estadio de Vallecas demostraba todo lo contrario.

Sin la pasividad del anterior compromiso liguero, porque eso sería imposible, el Almería intentaba salir hacia la portería de su rival. Lo que ocurría en ese momento es que una mala entrega o un robo del cuadro de Míchel derivaba en un contragolpe peligroso. Esto fue lo que ocurrió en una pelota que acabó en los pies de Embarba, que obligaba a René a esforzarse de nuevo para mandarla a córner.

Tocaba el turno de esforzarse en subir a arriba. Nauzet Alemán recogió la posesión, salió, se la dio a Pablo Caballero y el disparo de este acabó marchándose desviado cerca del palo. Antes de eso, Mandi ya había probado fortuna desde lejos. Fueron los únicos acercamientos relativamente claros de los rojiblancos durante el primer periodo, ya que Alberto no tuvo que intervenir.

En ese momento parecía que el ligero cambio de imagen inicial iba a hacer que los visitantes comenzasen a generar peligro, pero ocurrió lo contrario. Alcanzada ya la media hora de juego, el Rayo Vallecano comenzó a aumentar su presencia en posiciones ofensivas. De hecho, en el 36, los madrileños habían sacado un total de seis saques de esquina.

El aumento de intensidad, aunque ligero, se había visto en el primer sector del encuentro, no así la eliminación de los errores infantiles. Tanto es así que, en el minuto 44, Owona se comió un despeje de la defensa y, cuando Trejo se iba solo ante René, Morcillo tuvo que realizar una falta que le acabó costando la roja directa. El central era el último hombre y, al igual que ocurrió en León, volvió a terminar una confrontación antes de tiempo.

La segunda mitad había que afrontarla en inferioridad numérica. Todo un reto. Ramis realizó el primer cambio: Joaquín Fernández entró al rectángulo de juego para ocuparse del puesto de la zaga, en detrimento de Nauzet Alemán.

El reto de buscar puntuar con uno menos no duró ni diez minutos. Y es que, poco después de la reanudación, un córner favorable al Rayo, botado por Embarba, fue rematado por Santi Comesaña a la red. El 1-0 demostró carencias defensivas en la UD Almería, debido a que, en primero lugar, René salió mal mientras la bola iba por el aire y Fran Rodríguez marcó de la peor manera al autor del tanto.

Tras el gol y de forma paulatina, el Almería fue desapareciendo. La situación estaba casi imposible: un futbolista menos, el marcador en contra y un rival que cada vez se sentía cómodo. El técnico almeriense comenzó a mover el banquillo y reorganizó el centro del campo con la entrada de Rubén Alcaraz. Aun así, nada cambiaba y el último cuarto de hora llegó sin que los visitantes ofreciesen diferente a un centro al área sin remate.

Los minutos continuaban pasando y solo quedaba encomendarse a la fe. Fidel salió a escena, sustituyendo a Fran Rodríguez, lo que hacía que el conjunto rojiblanco, vestido de azul en Vallecas, defendiese en línea de tres hombres y acumulando a más hombres en la zona de vanguardia.

Toda esperanza desapareció cuando Pozo midió mal al intentar recuperar la pelota y vio la segunda amarilla. Por entonces corría el minuto 84, la UDA finalizó el choque con nueve futbolistas y el pitido final confirmó que la heroica de lograr el empate no se consumaba, pero si una derrota que hace caer a los rojiblancos hasta la decimoquinta plaza.

Ficha técnica:

Rayo Vallecano: Alberto García; Baiano, Velazquez, Dorado, Akieme, Unai López (Diego Aguirre, min. 87), Fran Beltrán, Santi Comesaña (Manucho, min. 55); Embarba, Trejo y Raúl de Tomás (Chori Domínguez, min. 64).

UD Almería: René; Fran Rodríguez (Fidel, min. 81), Owona, Morcillo, Nano; Mandi, Verza, Nauzet Alemán (Joaquín Fernández, min. 45), Pervis (Rubén Alcaraz, min. 57), Pozo y Pablo Caballero.

Goles: 1-0, min. 52: Santi Comesaña.

Árbitro: Pulido Santana, del colegio canario. Amonestó a Embarba y Unai López por parte del Rayo Vallecano, así como a Nano, del Almería. Además, expulsó a Morcillo, en el minuto 45, como consecuencia de una cartulina roja y a Pozo, en el 84, tras ver su segunda amarilla.

Incidencias: Partido correspondiente a la novena jornada de la Liga 1|2|3. El encuentro se disputó en el Estadio de Vallecas y contó con la presencia de 8.615 espectadores.

Deja tu opinión