Jean Pascal avisa de la magia de Es Viver de Ibiza

El central no tiene una explicación de “el porqué”, pero es un pabellón “muy difícil, que tiene algo que lo hace complicado”

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Trabajo en defensa del joven central ahorrador, esforzándose en cada una de las facetas del juego para ayudar al equipo

Siendo un tipo simpático como es, la charla siempre es distendida y admite que se proponga un punto de vista que va más allá de lo meramente visible. Jean, así se le conoce por la mayoría de sus amigos, algunos añadiendo Pascal también, pero todos refiriéndose a él con una gran naturalidad. Por eso, al acercarse la cita en la que fue su casa durante dos temporadas, se puede bromear sobre el ambiente general del pabellón, pensando en verlo muy a su favor: “Espero que me animen, pero lo dudo, siempre tirarán para su equipo, y después, en otros partidos, pues me animarán, y si lo hacen, estupendo”. En tono jocoso, es cierto que dejó un gran número de amigos en la isla y que se siente muy querido.

En ese sentido, solo tiene palabras de agradecimiento tanto a la entidad pitiusa como a la gente en general, por lo que será una cita especial: “Estoy con ganas de volver a ver a mis compañeros, aunque este año hay menos, siempre con ganas y ahora con otro equipo diferente; hablando del club, es estupendo, hablando de la gente, toda la parte directiva muy bien, impresionante, me han tratado muy bien desde el primer minuto hasta que me he ido, y aparte de eso la gente en general muy maja desde siempre, así que va a ser un placer volver y verles, aunque sea jugando en contra”. Pero Es Viver no alentará al central, vestido de Unicaja, como se ha bromeado, sino que apretará mucho al conjunto de Piero Molducci.

De hecho, una de sus preocupaciones es el ‘influjo’ del recinto ibicenco, para el que no tiene palabras pero del que habla como un escollo muy duro: “No es un campo fácil, y la muestra está en que el año pasado lo pusimos difícil a Almería –rememorando los partidos ante el mismo Unicaja con el que ahora juega-, así que solo con eso queda claro que es un campo difícil al que hay que ir concentrado y con ganas de ganar”. No es cuestión de nada concreto, de alguna característica física, sino de lo que se percibe: “En principio no tiene nada, pero es diferente a los demás, no sé, y el equipo, al verse arropado por su gente dan más y más, y no es fácil, sinceramente no sé el porqué pero no es fácil”. El aviso está lanzado.

En eso cabe el matiz de que poco tiene que ver el plantel de esta temporada con el de la pasada, si bien este Ushuaïa Ibiza Voley es bastante más fuerte de lo que se esperaba este verano de tantas dudas. Se puede entender que es un equipo menos fuerte pero finalmente sí es competitivo, y Jean Pascal Diedhiou le da sus ‘bendiciones’ con elogios: “Es mejor de lo que se esperaba, parece, yo lo veo bien por los resultados que están teniendo; se ve que es un equipo trabajador y parece que aun les faltan todavía algunos jugadores, así que supongo que si les llegan sí estaría más competo y sería más difícil jugar con ellos”. A De Stefano lo considera “un buen entrenador” y admite haber aprendido tanto de él como de Toni Gino.

Pero precisamente a eso se está dedicando desde que llegó a Unicaja Almería, a ser un mejor jugador, más completo y competitivo, dándolo todo y admitiendo las facetas en las que tiene que mejorar. Ese es el camino, la autocrítica, y el joven central ahorrador se abre así un gran futuro: “En el tema del saque, ha sido suerte hacer dos puntos directos, pero la verdad es que me están dando bastante caña en ese aspecto para que lo vaya mejorando porque hay veces que se me va mucho; me ha sorprendido hasta a mí los dos aces a Vecindario –tono jocoso-, pero bien, supongo que será el fruto del trabajo que estamos haciendo”. Se centra un poco más en la parte a mejorar, pero no descuida potenciar sus virtudes.

Así van pasando las semanas, trabajo y trabajo: “Los ataques, para mí, es lo mejor que hago, y espero mejorar en el bloqueo, que todavía me falta un poquito en ese aspecto; estamos trabajando en ello a ver si mejoro más”. Al esfuerzo añade su dosis de garra, como ante los canarios peleando por balones imposibles: “Cada punto cuenta y entonces un balón que viene hay que intentar levantarlo, aunque me ha costado –de nuevo sonrisa-; poco a poco, porque la defensa tampoco es lo mío, pero hay que intentarlo cada vez que se pueda; es bien para el equipo y es un plus de más”. Sus dos metros y diez centímetros se fueron al suelo del Moisés Ruiz para elevar en esférico complicado, como si fuera receptor.

En ese partido hubo que sufrir, y llegó la recompensa: “Hubo altibajos durante la semana pasada y eso pasó factura, ya que también hubo altibajos en el partido, pero supimos resolverlo y estar ahí; hubo un momento que casi se nos fue, pero menos mal que supimos arreglarlo”. No se conforma con jugar mal y ganar: “Que la semana sea mejor y que estemos todos entrenando, porque ya llega lo mejor, y sí, refuerza ganar sin jugar bien, pero siempre hay que ir poco más adelante, ya que si vamos así, cuando legan los partidos más importantes y difíciles puede estar más complicado”. Lo que se avecina es duro: “Todos los partidos los espero con bastantes ganas y me motivan mucho e intento dar lo mejor que tengo”.

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