15 años en 90 minutos para un Almería que tiene la sartén por el mango pero que juega con fuego

La UDA debe limitarse a hacer lo que haga el Alcorcón y cabe la duda de las relaciones de vecindad entre el Reus y el Nàstic

almeria ante reus por la liga de futbol profesional
Los jugadores de la UDA, encabezados por Antonio Puertas, dirigiéndose a la afición tras la debacle de Getafe (Foto: JL Matarín)

Las cuentas están hechas, repasadas y sabidas. Vista la temporada, toda la parroquia del Mediterráneo habría firmado llegar al último partido de liga en esta situación. Se está fuera del descenso y hay solo un equipo al que realizar marcaje porque tres ya se han quemado. El Alcorcón – Lugo, él solito, puede dejar a la UD Almería en la LFP tras 15 temporadas contando la que expira este sábado. Si el conjunto alfarero pierde, es suficiente. Los rojiblancos se vestirán de gallegos, pese a que los lucenses no se juegan nada en Santo Domingo.

Pero ha dado la casualidad de que el Reus tampoco tiene nada importante que sacar del choque en el feudo almeriense, ya que tiene los mismos 55 puntos que el Lugo… o sí. No es un derbi catalán, es un derbi tarraconense, dos ciudades de una misma provincia, el equipo de la capital contra el equipo de una población histórica y poderosa. Si se mira al norte se ve pueden ver similitudes con la vieja rivalidad Almería – El Ejido… o no. En mayo, hace un mes, el Reus ganó 0-1 al Nàstic, al que metió en descenso dando un paso hacia la permanencia.

El post-partido fue ‘duro’ entre algunos sectores de ambas aficiones tras la salida del Nou Estadi. Incluso dentro del campo, radicales hubo que subieron la temperatura de un choque que resolvió Mayor en el minuto 89. En todo caso, estas son las conjeturas típicas que se realizan buscando tres pies al gato, puesto que lo natural es entender que el Reus luchará por la victoria en el Mediterráneo con todo lo que tenga, porque así lo dice la deportividad que debe imperar en toda modalidad deportiva, y punto, sin más.

Eso sí, no es lo mismo estar con el agua al cuello que con la mente puesta en haberse quedado en casa, en Port Aventura, de vacaciones, que hacen falta tras una larga y dura temporada para todos. Si el peligro de ahogamiento del vecino Nàstic, fuera de descenso, no hay que olvidarlo, y el ahorro de 1.600 kilómetros de desplazamiento el próximo curso, cambiados por los 15 que hay entre Tarragona y Reus, o los 15 minutos que tardan en recorrerse por la T-11, reactivan la motivación del rival, el Almería tiene un serio problema.

Pero hay que insistir, porque hasta lo dice Raúl Lozano, el hombre que fichó a Ramis: “Hubiéramos firmado con sangre llegar así”. Isidoro regresa a la convocatoria, principal novedad de una lista en la que vuelve a estar Gaspar, debilitando al filial para su choque de mañana en Gijón. Y es que no hay más cera que la que arde, porque se se desciendo esta noche, el Almería B se quedará, evidentemente, sin opciones de ser de bronce porque lo será el equipos ‘de los mayores’. Mucho depende de esta final, la más importante desde la que en 2002 dio la LFP a la ciudad.

El técnico no podrá contar con Fran Vélez, que tiene unas molestias, así como tampoco con Juanjo Expósito, Sereno, Pape Diamanka y Javi Álamo, además de los ‘viejos conocidos’ Jonathan Zongo y Karim Yoda. Concentrados en el Tryp Indalo tras entrenar a puerta cerrada, los llamados a defender la plaza en Liga de Fútbol Profesional, junto a Isidoro y Gaspar, son Julián Cuesta y Casto; Marco Motta, Ximo Navarro, Trujillo, Morcillo y Nano; Borja Fernández, Ramón Azeez, Corona, Joaquín, Pozo, Fidel, y Antonio Puertas; Quique y Kalu Uche.

Quedan entradas, y quedarán. Quizá sea el momento, o eso debería plantearse la afición tibia que va o no va. Después de esta noche Almería se puede ver muy limitada, postergada a un escenario que ya ni se recuerda. Que cada cual actúe en consecuencia.

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