El Siete Torres Lucainena laza un SOS para poder llegar al final de temporada en Segunda Andaluza

Comunicado oficial sobre el incumplimiento del Ayuntamiento y ruego de ayuda en una carta abierta a la sociedad y al fútbol

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Uno de los onces del Siete Torres Lucainena allá por el mes de diciembre posando en el campo de Los Suspiros de Tabernas

Lo que sucede en el fútbol modesto es algo repetido una y otra vez, con el dinero matando, o la falta de dinero ahogando. La ilusión, el compromiso con los entrenamientos y con los compañeros, las ganas de que llegue el domingo para jugar… todo eso está en manos de un presupuesto en la mayor parte de ocasiones irrisorio pero muchas veces imposible de cubrir.

El Siete Torres Lucainena es un equipo de fútbol, pero se inició como una Asociación Juvenil, Cultural y Deportiva que quería dinamizar la vida del bellísimo pueblo de la comarca Filabres-Alhamilla. Entre otras cosas, se atrevió a sacar un equipo para medirse con los demás equipos de la provincia llevando el nombre de la localidad con orgullo, pero tuvo que retirarse.

Fue hace algo más de un año, a finales de febrero de 2015, y pese a la mala experiencia las ganas pudieron más y repitieron en esta temporada. El problema es que se está reproduciendo gran parte de lo ocurrido y hay una seria amenaza de que siga el camino del Zapillo Atlético, que tuvo que abandonar la competición meses atrás en este curso 2015-2016.

Los jugadores están pagando de su bolsillo todos los gastos derivados de su participación en Segunda Andaluza, siendo el principal de ellos el de los arbitrajes. Juegan sus partidos como local en el campo de Los Suspiros de Tabernas, único refugio que encontraron, y pese a todo siguen llevando el nombre de Lucainena en una temporada llena de dificultades.

Han ganado cinco partidos, el último por 0-1 ante el Koala de Antas, y han empatado otro, mejorando de un modo notable su marcha deportivo respecto a la anterior aventura. Y es que al principio se montó un buen equipo, se hicieron varios fichajes y se contó con la promesa, según afirman en un comunicado oficial, de una pequeña ayuda económica del Ayuntamiento.

Pasados los meses los jugadores denuncian que no se ha cumplido por parte parte del consistorio, lo que deja sin sentido el que se siga llevando el nombre de Lucainena. Los patrocinadores han sido la pieza fundamental para que hasta ahora se haya podido caminar en la competición, pero dice literalmente que “desde enero el único objetivo es el de acabar la liga”.

Van más allá los jugadores, y con pena aseguran que no sienten que representan “a un municipio, el club se podría llamar ‘Los amigos de …”. Eso es algo que no permite la FAF a estas alturas de liga: “la verdad, es triste, y desde este grupo de amigos queremos que sepan cómo estamos, sobreviviendo sin balones, sin dinero que se quita gente hasta de su propia familia”.

A través del citado comunicado oficial, que ha tenido difusión en las redes sociales, se ha conocido la historia repetida de este Siete Torres Lucainena y se ha lanzado un SOS para que alguien aporte algo de ayuda. La finalidad es la de acabar las diez jornadas que restan, comenzando con este domingo en la visita a Las Norias, antes de recibir al líder Poli Almería.

COMUNICADO OFICIAL

Desde el club Siete Torres Lucainena queremos hacer pública nuestra situación. El pasado curso, el club tuvo que retirarse debido a problemas económicos y falta de apoyo. Este curso las cosas empezaron más o menos bien, acompañó a ello buenos fichajes junto a patrocinadores, que sin ellos el equipo habría dejado de funcionar.

Desde el club contábamos con que el Ayuntamiento nos iba a dar apoyo económico, cosa que muchos a día de hoy creen. Nosotros llevamos el nombre del club porque se suponía que desde el Ayuntamiento tendríamos algún tipo de respaldo, cosa que no hemos visto en todo este curso, pero que ni siquiera a sabiendas de esta situación nos preguntan ‘¿como vais?’.

Se tuvieron reuniones con el alcalde y se llegó a un acuerdo en el cual cada mes nos aportaría una pequeña ayuda, pero esa ayuda no llegó y no llega. Ya cansaba tanto llamar y escribir sin recibir respuesta alguna. Quitando algunos comercios y empresas que nos dieron vida hasta enero. Desde enero, y con el único objetivo de acabar, los jugadores pagan árbitros.

Sí, he dicho bien pagan los árbitros y no se les caen los anillos. la verdad es que no sentimos que representamos al municipio el club. Se podría llamar ‘los amigos de …’, pero la FAF no nos deja cambiarlo a estas alturas. Es triste y desde este grupo de amigos queremos que sepan cómo estamos sobreviviendo sin balones, sin dinero, que se quita gente hasta de su propia familia, todo por cumplir un compromiso que cada vez se hace mas difícil.

No queremos echar la culpa al presidente Jorge, que le dio igual todo esto desde el principio, ni a la gente del municipio, que seguro que si supieran esto algo habría cambiado. Solo queremos dar a conocer que árbitros, viajes, gasoil, material y tiempo es gracias a estos chavales, y que si en los medios nos llamaran grupo de amigos pues no nos importaría, porque es la verdad.

Esperamos terminar el curso, aunque cada vez lo vemos mas difícil. Si alguien quiere colaborar o ayudar o darnos alguna solución, estamos abiertos a escuchar lo que sea. Sin más, un saludo desde esta familia de amigos.