El Poli Almería siente que vuelve su momento

Superó el pasado fin de semana en el derbi ante el Pavía el medio millar de espectadores y puja por volver a Tercera

division de honor
Aspecto de la grada en el derbi frente al Pavía, en una fotografía cedida por Sergio Lazo y captada desde su asiento

El que más ata los caballos es Jorge Garcés: “Estamos por encima de nuestras posibilidades”. No lo dice ‘con la boca chica’ porque es un hombre cauto, pero en el fondo sabe que cuenta con un gran plantel, que él mismo está dotado de la capacidad necesaria para lograr las más altas metas y que en su club palpita algo que otros muchos, la mayoría, matarían por tener: una identidad propia. Piden campo, pero donde estén forman un hogar.

No, nadie discute el amor por los colores en otras entidades, pero ninguna cuenta con un sentimiento tan arraigado como el Polideportivo Almería. No se puede explicar, no hay palabras que lo contengan. Solo es posible entenderlo si se vive. Alfonso Zapata no tiene una ‘cámara mágica’, pero es capaz de captar con ella esos momentos en los que la identidad propia, rojiblanca pero de pantalón azul, del Poli, florecen.

En parte será suya ‘la culpa’ de que la ‘polimanía’ se extienda con paso firme, pero por ahora lo que sí se ha logrado es meter en el Emilio Campra por segunda vez consecutiva a más de medio millar de seguidores. Lo que sucede sobre el césped por supuesto que engancha mucho, porque los que llevan el pantalón azul se dejan la misma vida. No es un equipo plano, eso jamás, y si se muere, que sea con las botas puestas.

Presidiendo esta nueva etapa de confirmación del despegue está Joaquín García, que se hace llamar en sus nicks como Kino Poli. Bajo su gestión se ha crecido en equipos de base, todos competitivos y con la enseñanza de un mismo modelo, el del club que ocupó el vacío que existía en la ciudad de Almería hace casi cuatro décadas completas. Toda ayuda es buena, todo empujón impulsa hacia adelante, y el presi los agradece.

En ese recorrido de nombres propios, con mil perdones pedidos a todos los que no se citan, está el de Sergio Lazo, genuino, Peña ‘El Gato’ en vena, luchador y soñador a partes iguales, que se cae y se levanta y pelea por su creencia más firme, la del Poli. La vida pone pruebas, y esas pruebas se superan. Para eso se es un equipo dentro y fuera del campo, el equipo que juega y el equipo que hace que el primero juegue.

Esta temporada, tras ser ‘una hormiguita’, se ha jugado por el liderato en una jornada en la que no se perdió en un campo difícil. De hecho, se ha doblado la rodilla solo en una ocasión, 1-0 en el campo del Monachil hace ocho jornadas, tras lo que se acumulan siete sin ceder una derrota, pero sobre todo habiendo ganado cinco. Son 21 puntos, segundo puesto, partido a partido, lo que se puede denominar el ‘jorgismo’.

El fin de semana hay una dura lucha en Los Ángeles, la que fuera casa de Narci, uno de los flamantes fichajes del año, pero ahora ocupada por un magnífico Estudiantes de Almería. Seguramente el equipo con más calidad en su propuesta futbolística medirá el pálpito de un grupo de jugadores a los que los colores se han traspasado desde la camiseta hasta la piel. Puede que sí, puede que se contagie y que no haya una ‘vía única’.

Muchos lo pasaron mal el curso pasado en sus respectivos equipos, pero ahora se están resarciendo. Se pasó el Poli Almería el verano completo firmando, confiando en futbolistas que no habían dicho su última palabra. Se les dio cariño y respeto, se creyó en su calidad y se ganó su compromiso. Lo decía algún personaje de los que inventa la televisión, pero ahora suena en la grada del Campra: “Yo por mi Poli, ¡ma-to!”.

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