Un resumen rápido de la temporada UDA: nefasta

Hasta la última jornada se ha tenido en peligro la permanencia en Liga de Fútbol Profesional después de dos campañas duras

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Joaquín, Corona y Motta saliendo del césped hacia vestuarios el día de la permanencia ante el Reus (Foto: JL Matarín)

La UD Almería ha hecho otra temporada para él olvido, logrando la salvación en el último partido al igual que hizo la anterior. Esta vez el baile de entrenadores ha sido algo más suave que el año pasado, si bien era fácil puesto que la temporada pasada fueron siete los técnicos que pasaron por el primer equipo. Esta vez tres han sido los afortunados de llevar las riendas de este malherido plantel. El primero de ellos fue Soriano, el hombre del sueño, el hombre que consiguió lo que nadie esperaba, que el Almería se salvase el año pasado.

Toda la temporada se hizo pensando en el maño, ya que el técnico aragonés fue al que más se mantuvo en el banquillo a pesar de sus malos resultados. En 31 partidos como técnico del conjunto rojiblanco consiguió 8 victorias, todas en casa, 9 empates y 14 derrotas. Con estos números y el descontento de la afición, la destitución se hizo efectiva en el partido frente al UCAM, el cual se perdió por 2-3. El club no solo echó a Soriano, sino que también se destituyó al director general, Andrés Fernández.

El siguiente en pasar fue el técnico del filial, Fran Fernández, que estuvo al mando 2 partidos debutando con victoria fuera de casa, hecho que Soriano no consiguió en sus quince oportunidades. En su segundo enfrentamiento, contra un equipo muy difícil como el Huesca, equipo que ha disputado los play off de ascenso a Primera División, cosechó un empate a cero y una despedida, ya que era un interino a la espera de que el club fichase otro entrenador. Ese fue Luis Miguel Ramis, el tercero y último inquilino de la casa rojiblanca, con poca experiencia en la categoría de plata y habiendo entrenado tan sólo al Real Madrid Castilla.

Entre dudas e incertidumbre, Ramis fue labrando una temporada soñada para los rojiblancos, y es que en sus trece partidos como técnico consiguió hacerlo el tercer mejor equipo de la categoría. Eso sí, fue solo en los números, puesto que se arrancó desde demasiado atrás y la realidad era que se estaba luchando por salir del descenso. El conjunto rojiblanco lleva tres temporadas nefastas, encandenando el año en el que bajó de Primera y estos dos últimos, en los que ha estado luchando por no bajar a 2ªB.

Los aficionados se preguntan dónde ha quedado ese club que llegó a semifinales de la Copa del Rey, ese club que le plantó cara al Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid o Sevilla, entre otros muchos, ese club que acabó su primera temporada en la máxima categoría octavo clasificado a muy pocos puntos de la UEFA… en definitiva, ese club que hacía soñar a sus aficionados, que hacía temblar a los más grandes y ese club que le ponía ganas aunque los resultados no acompañasen.

Otro tema muy importante de esta temporada ha sido la afición, sin duda la que más sufre y la que más exigente es, normal, ya que sus integrantes son los que pagan para ver a un equipo que se deje el alma y este año no lo han tenido en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo. Los seguidores exigían un equipo que pudiera pelear por subir de nuevo a Primera, pero los resultados que iba obteniendo devolvía poco a poco a los aficionados a la cruda realidad, a esa pesadilla que parecía que nunca acabaría. Sí, el Almería se disponía a luchar una vez más por eludir la categoría de bronce del fútbol español.

En el mercado invernal llegaron varios jugadores, entre ellos cuatro que han sido fundamentales a la hora de conseguir la permanencia: Borja Fernández, Kalu Uche, Nano y Motta. uno de ellos, Borja, aportó veteranía y seriedad al centro del campo. Otro, Uche llegó la alegría a la afición y goles, pocos pero importantes. Nano hizo de la banda izquierda un puñal para el rival. Por último, Motta, que aunque le costó adaptarse, consiguió ser uno de los mejores laterales derechos de la categoría.

Han sido 42 jornadas en total en las que el Almería ha acumulado los siguientes datos: 14 victorias, 9 empates y 19 derrotas con 44 goles a favor y 49 en contra, un total de 328 disparos, 15.542 pases, 118 amarillas, 6 rojas y 668 faltas. Hombre a hombre, Quique ha sido el máximo goleador de la categoría con 16 goles, también es el que más tiros ha realizado con 75 en total; Casto, es quien más pases acumula con un total de 1.548; Fidel, es quien más asistencias ha repartido, en concreto 7; Ximo Navarro ha sido el jugador que más balones ha recuperado, 230; Jorge Morcillo ha acumulado 17 amarillas, siendo así el que más ha obtenido; Diamanka, aunque ha jugado poco, le ha bastado para ser el jugador con más rojas, 2; Puertas ha sido el jugador que más faltas ha cometido, 64; y por último, quien más faltas ha recibido ha sido de nuevo Quique, con 74.

En resumen, el Almería puede olvidar esta temporada, meterla en una caja fuerte, echar el candado y tirar la llave al mar, otra campaña que llega a su término con un final malo, aunque se consiguió evitar el descenso, y dejando unas perspectivas para las próximas temporadas muy dudosas. Ahora se afronta un giro de la realidad, o eso se pretende, y Miguel Ángel Corona se ha convertido en el nuevo director general. Actualmente, y con la llegada de Mandi, el equipo solo dispone de 15 jugadores con contrato.

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