Década prodigiosa de Ferrera y mente fortalecida

El receptor de Unicaja Almería se siente en plenitud y lo demuestra sobre la cancha conjugando madurez y proyección

unicaja almeria voleibol superliga
Mario Ferrera realiza el calentamiento con balón en una sesión reciente de entrenamiento sobre la pista del Moisés Ruiz

Es un tipo cercano, amable y educado, valores que perfeccionan al deportista de élite para aportarle equilibrio. Mario Ferrera charla con la gente, se interesa por su opinión, y en Cabezón de la Sal se quedó más satisfecho con los comentarios que con la propia victoria: ”Al final de partido los aficionados nos deseaban mucha suerte y nos decían que ojalá que ganemos otra vez la Superliga”. La respuesta del sevillano fue “que Textil Santanderina ha mejorado muchísimo y que no va a sufrir para conseguir la permanencia”. Todos los equipos tienen un gran mérito, y a todos hay que tratarlos con humildad.

De hecho, en ese sentido el receptor comprendió perfectamente que los cántabros se sintieran “orgullosos de que discutieron a Unicaja el primer set, con motivos para creer que este año tienen mucho mejor equipo, como para no pasarlo tan mal como mínimo”. Tanto él como el resto del plantel y el cuerpo técnico blanquiverde lo tienen claro, que el respeto primero a un adversario es jugarle al máximo, sin bajar el ritmo, y reconocer sus virtudes. En el caso concreto de Textil, “ha cambiado bastante el equipo de año pasado y sí que se nota el salto de calidad tras haber metido a los brasileños, por ejemplo”.

Lo mismo aplica respecto a su próximo rival, el FC Barcelona. A la capacidad que de modo indiscutible cabe reconocerle a la plantilla blaugrana, se suma lo de siempre en el Moisés Ruiz: “Ellos no tienen nada que perder y los partidos se tornan complicados porque siempre está ese momento de ponerte en un nivel más bajo, de no jugar tú como estas jugando, y en ese sentido está la dificultad añadida”. Se espera una escuadra culé que “lo va a dar todo, que va a ir al máximo a ver si tiene suerte”, por lo que efectivamente resultará un cuarto partido que cataloga como “peligroso”.

En contrapeso sitúa el seguro de vida habitual, que Unicaja Almería avanza de manera firme con la suerte de que los primeros partidos están siendo ante rivales que obligan y que facilitan una mejoría gradual para que el equipo se haga pese a las adversidades: “No hemos tenido la suerte de estar todos los jugadores a tope todavía, porque ahora ya al final Israel ha tenido dolor de espalda, la enfermedad de ‘Alemão’… nos ha costado un poco arrancar en ese sentido”. El mérito es que, con todo, los verdes ejercen de campeones: “Los partidos nos están saliendo muy bien, hemos ganado en dos canchas difíciles como Melilla y Santander”.

Respecto al segundo, lejos de que se pueda pensar lo contrario por “un resultado que invita a creer que no fue complicado, sí fue muy duro, con un viaje muy largo antes, y estoy seguro de que en Cabezón de la Sal la gente va a sufrir, que va a ser un pabellón complicado, con mucho público”. Respecto a eso no tiene ninguna envidia, puesto que la fiel afición ahorradora fue determinante en el primer choque en casa frente a Ca’n Ventura. Ahora toca otro llamamiento: “Ojalá que la gente responda como lo hizo frente a Palma, porque siempre es una ayuda muy grande la que nos dan los aficionados, y ojalá que se llene”.

Le reconoce a esa grada la aportación y tanto él como el resto del equipo, una vez más, le mostrará gratitud: “Le daremos las gracias, como siempre hacemos, después del partido”. La misión de defender el triplete es de todos, asumiendo una responsabilidad en su faceta personal que le ilusiona: “Tenemos un equipo largo y que aporta desde el entrenamiento hasta el partido, y en mi caso particular diez años aquí se notan, sobre todo en la cabeza cuando salgo al campo”. Ferrera se siente en plenitud gracias a su fortaleza mental: “Ahora noto esa mejoría que hace años que no tenía”. Dosis de humildad.

Los años, la experiencia, las mil batallas, “todo eso se traduce en mejoría, por suerte y de manera inevitable”. Además de sentirse en casa, porque realmente lo está, disfruta de una segunda etapa vestido de verde con la perspectiva de haber vivido otros destinos enriquecedores: “Yo he estado dos años en el extranjero que me han servido mucho, pero algunas cosas se echan en falta”. Se refiere Ferrera a que “además de la preparación física se necesita un entrenador que esté siempre encima tuya y que meta caña para que des el 100%”. La referencia a Piero Molducci la concluye con que “no es fácil encontrar un entrenador así”.

Por último, reconoce no seguir demasiado el fútbol, pero se confiesa sevillista si tiene que elegir: “Realmente no me gusta por el monopolio que hay del fútbol”. Defiende su deporte, el voleibol, a capa y espada, todo ello en referencia a la gran potencia como club que supone el FC Barcelona: “Podría ser peligroso si ellos quisieran, pero prefieren el fútbol y no invertir en voleibol, no se entiende muy bien, pero al final el fútbol maneja demasiado, así que poco se puede hacer ahí”. El caso es que lo del sábado es otra cita con un deporte espectacular que es la mejor opción para pasar un rato de diversión en valores con la familia.

Deja tu opinión