Israel Rodríguez espera que el balón le hable

El receptor apura los plazos para su regreso deseando que realmente ‘a la tercera vaya la vencida’ pero sin precipitarse

superliga masculina de voleibol
Israel preparado para tirar de mucho peso en el ejercicio de sentadillas en el gimnasio del Moisés Ruiz

Es un alivio para los rivales verle sentado en el fondo de pista junto a quien ha sido ‘su pareja de baile’ principal durante los últimos meses, el doctor García, pero en las filas ahorradoras ya empieza a verse que el ‘bombardero de Europa’ será el mejor ‘fichaje de refuerzo’ para los momentos decisivos: “Tengo que decir que el primer fastidiado soy yo, porque vine aquí con la sensación esa de dar todo lo que he jugado por ahí, lo que he jugado en todas esas grandes ligas en las que he estado, y desgraciadamente no me he dejado ver todo ese nivel; por la lesión, no he podido, y el primero que tiene ganas soy yo, tanto de jugar como después de demostrar por qué me vine aquí y por qué sigo siendo Israel Rodríguez”.

Esa última expresión por si sola es intimidatoria, puesto que su nombre retumba en cualquiera de los que ‘habitan’ el voleibol como uno de los mejores receptores del continente. Él lo sabe, lleva la competición en vena, tiene un físico imponente y no piensa pararse, aunque ‘piano piano’: “De momento vamos bien, en el gimnasio todo va bien, me siento más fuerte, el hombro está más estable y ahora lo único que queda es probar con la bola, que es el examen final, como yo digo”. Náufrago fue la película de Tom Hanks, pero esta vez el diálogo con la pelota es al revés: “El balón me habla a mí más bien –risas-, hay que probar poco a poco en la pista, entrando suave, por supuesto, y viendo sensaciones, sobre todo con la pelota”.

Es lo único que resta, y ya han regresado los toques, paulatinamente, hasta que se sienta con confianza para hundirla en tierra adversaria: “Si vuelvo, si el hombro de verdad me deja, la verdad es que voy a ser un refuerzo ya no solo respecto a juego, sino experiencia; voy a intentar aportar a los chicos mi experiencia, sobre todo en los momentos difíciles, y yo creo que sí que ayudaría al equipo”. Incluso ahora, que está más apartado, cumple con esa responsabilidad: “Intento sobre todo en los entrenos ayudar al grupo en lo que puedo; sí es cierto que paso mucho tiempo en el gimnasio y no todo el que quisiera ahí con ellos, pero bueno, dentro de lo que cabe intento ayudar en lo posible”. Sus compañeros le respetan.

Se refiere Israel Rodríguez, que de este deporte conoce absolutamente todo, a que “es cierto que el vóley no solo es entrenamiento y entrenamiento, sino que hay que hacer grupo, fuera del entrenamiento hay que hacer un buen ambiente, eso es importantísimo”. Su perspectiva de la red en los partidos, sentado tras los límites, no le gusta nada, pero le sirve para analizar de un modo distinto: “No estoy acostumbrado, sinceramente, a verlo desde fuera, pero sí puedo decir que queda al grupo todavía un poco para llegar al máximo; cuando se vayan acercando los momentos clave de la liga y de la Copa ahora, el equipo va a dar aun más, y de hecho creo que no está a su máximo nivel”.

El grupo y el ambiente son fundamentales, pero también el esfuerzo individual de cada uno en su aportación al todo: “Creo que cada jugador va a aportar un poquito más, y que ese es el plus que hace falta para ganar títulos”. Lo vio en el último de los partidos en casa, ante Río Duero Soria, que disfrutó y sufrió: “La verdad es que siempre ha tenido buen equipo, siempre muy competitivo y es un club que siempre va a estar ahí, compitiendo, luchando… y siempre es bonito ver un duelo de estos dos equipos, Soria y Almería, algo que no se tiene que perder en la Superliga; es histórico y siempre, como hemos visto el sábado, da espectáculo”. Hubo bromas con Sevillano, ambos protagonistas que hicieron a España campeona de Europa.

Y es que a Israel Rodríguez le gusta la salsa en los partidos: “Son jugadores con los que he vivido muchas experiencias, tanto en la Selección Española como en contra, y son pequeños detalles de que ya nos conocemos desde hace muchos años, nos vamos diciendo, nos vamos picando poco a poco… y siempre llevo ese pique, aunque no esté jugando siempre me guata tenerlo”. En uno de los saques de Sevillano la complicidad fue muy evidente, por el bien del voleibol. Ambos se verán de nuevo en Soria, ya que en ese plazo el de Arahal al menos sí estará en el grupo, con viaje a Palma antes: “La liga es totalmente diferente, la Copa es una competición a la que hay que ir a muerte y en liga igual, pero en play off”.

En Son Moix fue donde se rompió el año pasado, así que hay carga psicológica: “Respecto a mí, yo tengo que ir poco a poco, recuperarme, ingresar en el grupo lo mejor posible y llegar ya a Palma, si puedo ayudar, bien, y si no, a esperar un poco más”. Sucesiva es la Copa del Rey, en la que sí le gusta jugar cuartos: “Lo del cansancio sería si jugaras 15 partidos seguidos, pero dos no es tampoco es una exigencia y más en una competición de esas, en la que la adrenalina está tan alta; hay que mirar el lado positivo y sí que si ganamos el viernes llegaremos más rodados al sábado, con más ritmo de juego, habremos entrado en cancha y eso es ventaja; pensar en el viernes solo, ir partido a partido y dar el máximo en todos”.

Deja tu opinión