Fran Ruiz aterriza en la pista en la que alzó el vuelo

El receptor cordobés regresa a la Superliga tras un paréntesis en Italia y se reincorpora a las filas ahorradoras donde creció

Superliga masculina de voleibol unicaja almeria fran ruiz
Montaje que anuncia el fichaje de Fran Ruiz elaborado por el propio Club Voleibol Unicaja Almería

Se trata de una persona capaz de valorar las ‘pequeñas cosas cotidianas’, como la comida de su madre, “especialmente las lentejas” –risas-. Su principal patrimonio es su familia, y su hobby, estar con ella y con sus numerosos amigos, por lo que quizá es la razón de considerar Almería como su “segunda casa”. Aquí pasó tres años, el último de cadete y los dos de juvenil: “Todos los recuerdos que tengo son muy buenos, ya que fueron tres años de mi vida en los que conocí a muchísima gente, a día de hoy buenos amigos, y la cuidad me encantó”. Andaluz de los que ejercen, nacido en Córdoba el día 7 de junio de 1991, Fran Ruiz siente que ahora es el momento de aterrizar en la pista en la que despegó su vuelo más alto.

Aquí se confirmó como estrella del voleibol y una de sus aspiraciones es entrar en el ‘club de los campeones con tres equipos diferentes’, en el que están ya varios jugadores de referencia: “Lo espero y lo deseo –risas de nuevo-; haré todo lo que esté al alcance de mis posibilidades, junto con mis compañeros, para hacer algo grande esta temporada”. Su talante es, sin duda, el mejor, totalmente ilusionado en esta nueva aventura que emprende tras haber militado en cinco clubes en su trayectoria profesional: “Estoy deseando comenzar ya a trabajar”. En todo caso, es algo que no ha dejado de hacer, puesto que se ha ‘incorporado a filas’ con España y llegará muy bien rodado a la pretemporada con los blanquiverdes.

Allí tiene a dos de sus nuevos compañeros, Rubén Lorente y Fran Iribarne, ambos perlas de una plantilla del Club Voleibol Unicaja Almería que valora positivamente: “Me gusta mucho el grupo que se ha formado; a casi todos los conozco de haber estado con ellos en otros equipos, en la Selección Española o incluso de jugar en contra, y me parecen grandísimas personas y muy trabajadores”. En sus palabras sobre los compañeros, vuelve a demostrar que tiene la capacidad de valorar los detalles, muchos de los cuales le han hecho decidirse por volver a enfundarse el verde, si bien de igual modo no se le escapa el peso de la historia: ”Creo que todo jugador quiere jugar en los mejores equipos, y Almería es uno de ellos”.

Nombre a nombre, hay dos en los que se detiene. El primero es Manolo Berenguel por motivos obvios, ya que será el técnico de cuya mano cumpla el objetivo de ser otra vez campeón en España tras su brillante paso por la A2 de Italia ‘a bordo’ del Stilcasa Volley Taviano: “Lo que espero de él es todo positivo; tengo la suerte de conocerlo fuera de las pistas y me parece una persona increíble, y estoy seguro de que todo lo que él ha vivido y lo que sabe de voleibol nos lo va saber transmitir perfectamente”. El otro nombre propio es el de Víctor Viciana, su gran ‘aliado’ en el vestuario ahorrador: “Tendré la suerte de volver a jugar con él, que más que un amigo, es un hermano para mí”. La conexión entre ambos está muy demostrada.

En todo caso, quiere insistir en la fortaleza de un grupo, “como he dicho antes los conozco a todos y tengo muy buena relación con cada uno de ellos”, subraya, en el que espera seguir creciendo en todos los sentidos. De hecho, con 27 años casi recién cumplidos, Fran Ruiz se ve, se siente y transmite estar en un gran momento de su vida: “Creo que aun estoy en una etapa en la que tengo que absorber todo, y que eso me siga haciendo crecer como jugador y como persona”. A su hermana hay que agradecerle que se tenga a este extraordinario receptor: “Elegí el vóley porque ella jugaba y yo la acompañaba a los entrenamientos, y desde ahí empecé hasta que decidí que quería que el voleibol fuese mi día a día”.

En breve revivirá los momentos más decisivos que le hicieron finalmente jugador en el plano profesional, tras dos años en Univoley y otro en Unicaja como tal, en un gran equipo juvenil en el que ya coincidió con Jorge Almansa. De ahí debutó en la Superliga a través de Cajasol Juvasa para pasar tres años alternando Sevilla y Soria antes de llegar a Teruel, en donde estuvo dos temporadas antes de sumarse al proyecto que renació el vóley en Mallorca, el C’an Ventura, con el que firmó un doblete. Después llegó el episodio en ‘italiano’ de la serie que cuenta la trayectoria de un ‘aventurero’, y para la 2018/2019 lo que le motiva es ser local en el Moisés Ruiz: “Siempre ha sido un pabellón que me ha gustado mucho, es muy difícil jugar como visitante, por lo que tengo ganas de que desde ahora sea mi pabellón”.

Aquel niño pequeño de 5 años que seguía a su hermana, porque el espíritu lo ha conservado, la habla directamente a su nueva afición: “Os animo a que estéis con nosotros en cada partido, en cada punto, y así creo que será un año muy bonito en el que necesitaremos de vosotros sí o sí”. Además, es consciente de que habrá espectáculo: “Seguir seguir la composición de los equipos, no, más bien lo que se escucha o se rumorea, pero como cada año sabemos que Teruel tendrá un gran bloque, junto con ibiza, Mallorca… y el resto de equipos, y creo que será una liga muy bonita de jugar y también de ver”. El ‘hombre pájaro’ es de Unicaja Almería.

Deja tu opinión